Estados Unidos
Oficina Federal de Investigación
Según las informaciones, el incidente cibernético del 17 de febrero que afectó a la Oficina Federal de Investigación (FBI) —relacionado con una supuesta intrusión respaldada por China— ha sido calificado ahora como un «incidente grave» que supone un riesgo para la seguridad nacional de Estados Unidos.
El 17 de febrero, la agencia detectó una actividad anómala en los registros de un sistema interno que contenía datos relacionados con órdenes de vigilancia nacional, incluida información procedente de dispositivos de registro de llamadas y de localización y rastreo. Estas herramientas recopilan metadatos sobre los patrones de comunicación, y un acceso no autorizado podría permitir a los atacantes identificar a las personas que se encuentran bajo vigilancia del FBI.
El FBI y la Agencia de Ciberseguridad y Seguridad de las Infraestructuras (CISA) no han emitido ningún comunicado público. Según la legislación federal en materia de seguridad de los datos, una filtración se califica como «incidente grave» cuando supone la divulgación de información sensible que podría perjudicar la seguridad nacional, las relaciones exteriores, la economía, las libertades civiles o la salud pública.
Cómo podría afectar a tu negocio
Los actores maliciosos respaldados por Estados se centran cada vez más en las infraestructuras críticas y los sistemas gubernamentales sensibles con el fin de obtener información estratégica. Las organizaciones que colaboran con organismos gubernamentales deben reforzar sus defensas para evitar convertirse en puntos de entrada indirectos para este tipo de ataques. La implantación de controles de acceso estrictos, una supervisión continua y un enfoque de «confianza cero» puede ayudar a reducir la exposición y a detectar actividades sospechosas de forma precoz.
