En nuestras entradas anteriores del blog, hablamos en profundidad sobre el análisis del impacto en el negocio, la continuidad del negocio y la recuperación ante desastres, y sobre cómo estos conceptos forman parte de la continuidad del negocio en general. Hoy vamos a profundizar en la continuidad del negocio y en por qué toda organización debe contar con un plan de continuidad del negocio para sobrevivir.
¿Qué es la continuidad de negocio?
La continuidad de la actividad es la capacidad de una organización para superar una catástrofe, ya sea natural o provocada por el hombre, mediante la aplicación de un plan de continuidad de la actividad.
Hoy en día, las empresas están expuestas a todo tipo de incidentes: brechas, ciberataques, catástrofes naturales, cortes de electricidad y otros. Para que una empresa pueda mantener sus operaciones tras estos incidentes, es fundamental planificar la continuidad de la actividad.
Gestión de la continuidad de las actividades (BCM)
TechTarget define la BCM como un marco para identificar el riesgo de exposición de una organización a amenazas internas y externas.
La GCN ofrece un marco para desarrollar la resiliencia y la capacidad de una respuesta eficaz que salvaguarde los intereses de la organización y sus partes interesadas, entre las que se incluyen empleados, clientes, proveedores, inversores y las comunidades en las que opera la organización.
¿Por qué es importante la gestión de la continuidad de negocio?
La BCM es un subconjunto de una estrategia de riesgos organizativos más amplia. Sus estrategias se centran en los procesos que deben llevarse a cabo tras un suceso o catástrofe. El objetivo de la BCM es restablecer el funcionamiento normal de la empresa de la forma más eficiente y eficaz posible.
Cada vez hay más directrices y normas del sector que las empresas pueden aprovechar para iniciar el proceso. Adoptar y cumplir las normas de BCM es una buena forma de que las empresas pongan en marcha un plan que proteja el negocio y garantice su continuidad tras un incidente.
La continuidad de las operaciones empresariales tras una catástrofe ayuda a conservar a los clientes y reduce el riesgo financiero.
¿Quién es responsable de la gestión de la continuidad de las actividades?
Una buena estrategia de BCM exige definir funciones y responsabilidades y planificar recursos para las acciones específicas que deban emprenderse en caso de incidente.
Normalmente, los líderes de la organización deben crear, analizar y aprobar la estrategia de GCN y comunicar activamente el valor de la GCN y los riesgos de una capacidad insuficiente de GCN.
Todas las funciones corporativas y unidades de negocio, incluidos los equipos ejecutivos, equipos de TI, finanzas/contabilidad y más, deben actuar dentro de sus áreas de responsabilidad y ayudar a establecer estrategias de respuesta de continuidad.
Planificación de la continuidad de las actividades (PCN)
Un plan de continuidad de la actividad es parte integrante de la BCM y describe los riesgos que corre una organización debido a una interrupción imprevista y las medidas que deben tomarse para paliarlos.
Detalla los procesos y los sistemas que deben sostenerse y mantenerse para permitir la continuidad de la actividad en caso de interrupción.
¿Cuáles son los componentes clave de un plan de continuidad de negocio?
- Estrategias y procedimientos de recuperación: Los procedimientos y medidas que deben adoptarse para mantener la disponibilidad del sistema se recogen en el plan de continuidad del negocio. Esto incluye las estrategias que se han establecido para mantener la actividad de la empresa y la priorización de los activos importantes para el negocio. Asegúrese también de identificar las posibles amenazas para dichos activos.
- Crear un equipo de respuesta: Esta sección del plan se centra en el equipo que participará en el proceso de recuperación y en las tareas específicas que se le asignarán para restablecer los sistemas con rapidez.
- Copia de seguridad de datos para su recuperación: Las organizaciones deben definir una estrategia sobre cómo realizar copias de seguridad de sus datos —los soportes y las ubicaciones que se utilizarán para la copia de seguridad y la recuperación, con el fin de garantizar la continuidad de las operaciones de TI—. Las opciones de copia de seguridad incluyen dispositivos locales, dispositivos virtuales y copias de seguridad directas a la nube.
- Formación de los empleados: Todos los empleados de una organización deben recibir formación para aplicar un plan de continuidad de negocio siempre que sea necesario. Deben conocer sus funciones y responsabilidades individuales y ser capaces de cumplirlas en caso de catástrofe.
- Actualizar y mantener el plan de continuidad de la actividad: Las organizaciones evolucionan constantemente, y estos cambios, si no se documentan, pueden causar un efecto dominó en los planes de continuidad de negocio obsoletos.
Los planes de continuidad de la actividad deben revisarse y actualizarse continuamente para distintos escenarios. Los planes deben probarse periódicamente para garantizar su funcionamiento en caso de interrupción del servicio.
Pruebas de continuidad de las actividades
El PCN no es una tarea puntual, sino un proceso continuo que debe emprender una organización. Para que los planes de continuidad de la actividad sean eficaces, es absolutamente esencial someterlos a prueba.
Las pruebas de continuidad de negocio garantizan que su marco de BCM funciona. Las pruebas periódicas reducen el riesgo, impulsan mejoras, aumentan la previsibilidad y garantizan la alineación del plan con la evolución constante de la empresa.
¿Con qué frecuencia debe probarse un plan de continuidad de negocio?
La mayoría de los expertos recomiendan comprobar los planes de continuidad de la empresa una vez al año o cada dos años. He aquí tres pasos que puede dar para comprobar la eficacia de su plan de continuidad de negocio.
- Crear un plan de pruebas del PCB: El primer paso requiere la formulación de un escenario de prueba y la generación de guiones de prueba que deberá ejecutar el equipo de respuesta.
- Poner a prueba el plan: los planes de continuidad del negocio pueden no cumplir las expectativas debido a requisitos de recuperación insuficientes o inexactos, o a errores de implementación. Por eso se ponen a prueba estos componentes simulando una crisis y haciendo que el equipo de respuesta y los recursos pertinentes entren en acción.
- Repetición de la prueba tras la actualización de la información: en caso de avería del proceso durante la prueba, se analizan los datos de la prueba, se evalúa la situación, se arreglan las funciones y se vuelve a probar para evitar la avería anterior, hasta que la prueba tenga éxito.
Un plan de continuidad del negocio bien estructurado permite a las organizaciones mitigar los efectos negativos de un desastre natural o cualquier otro imprevisto y reducir al mínimo el tiempo de inactividad. Descubra cómo Kaseya puede ayudarle a mantener sus operaciones de TI en funcionamiento gracias a sus soluciones de copia de seguridad de nivel empresarial.


