Evaluación de riesgos informáticos: ¿está tu plan a la altura?
Una evaluación de riesgos es un proceso mediante el cual las empresas identifican los riesgos y amenazas que pueden alterar su continuidad y paralizar sus operaciones. Aunque las empresas están expuestas a diversos riesgos, no todos ellos son inmediatos ni perjudiciales para la continuidad de las operaciones. Hay algunos riesgos que tienen más probabilidades de materializarse que otros, y para identificarlos, minimizarlos y recuperarse de ellos, las empresas necesitan un marco de evaluación de riesgos. En este blog, analizaremos los diferentes aspectos de la evaluación de riesgos de TI y exploraremos por qué las empresas deben llevarla a cabo de forma rutinaria.
¿Qué es una evaluación de riesgos informáticos?
La evaluación de riesgos informáticos se refiere al proceso de identificar y mitigar los riesgos y amenazas que pueden comprometer la infraestructura informática, la red y la base de datos de una empresa.
A nivel mundial, la ciberseguridad se ha convertido en uno de los mayores retos a los que se enfrentan las empresas, y los debates sobre cómo prevenir y defenderse de las ciberamenazas han sido un tema central para los proveedores de servicios gestionados (MSP) y los equipos de TI este año. Saber a qué ciberamenazas es más vulnerable tu empresa te ayudará a mejorar tu configuración de seguridad, invertir en las herramientas adecuadas y tomar medidas preventivas para evitar una brecha de seguridad o un incidente grave.
No obstante, la evaluación de riesgos informáticos no se limita únicamente a la ciberseguridad. El plan de evaluación de riesgos informáticos incluye los fallos de hardware o software, los problemas de copia de seguridad y recuperación, los daños físicos en los dispositivos o cualquier otro factor que pueda afectar negativamente a la infraestructura informática e interrumpir las operaciones de la empresa.
En pocas palabras, una evaluación de riesgos informáticos consiste en examinar todos los activos informáticos de tu empresa o de tus clientes para identificar las vulnerabilidades de cada uno de ellos y las amenazas que con mayor probabilidad puedan afectarlos. También implica evaluar las posibles pérdidas o daños que podría sufrir la empresa en caso de que alguno de estos activos se viera comprometido, así como elaborar un plan para mitigar o contener cualquier amenaza en caso de que se produzca.
¿Cuál es el objetivo de una evaluación de riesgos informáticos?
El perfil de riesgo de cada empresa varía en función de factores como el sector, la ubicación y la base de datos. Además, estos factores también determinan la forma en que las organizaciones configuran su infraestructura informática, así como las normas y los requisitos de cumplimiento que deben respetarse. Las evaluaciones de riesgos informáticos ayudan a las empresas no solo a protegerse contra la ciberdelincuencia u otros fallos relacionados con la infraestructura informática, sino también a garantizar el cumplimiento de la normativa establecida por las autoridades.
Las evaluaciones de riesgos informáticos están diseñadas para ayudar a las empresas a identificar los retos de forma sistemática, de modo que se pueda aplicar la solución adecuada.
¿Por qué es importante una evaluación de riesgos informáticos?
El objetivo de un plan de evaluación de riesgos informáticos es identificar los puntos débiles y las vulnerabilidades de la infraestructura informática de su empresa, de modo que pueda adoptar medidas correctoras para subsanarlos antes de que se conviertan en un problema mayor o sean aprovechados por agentes maliciosos, tanto internos como externos.
Mediante el proceso de evaluación de riesgos, puedes recopilar una gran cantidad de datos sobre tus activos informáticos y tu configuración, lo que facilita una mejor toma de decisiones y te permite determinar el presupuesto informático adecuado.
A continuación se enumeran algunas de las ventajas de una evaluación de riesgos informáticos:
Comprender tu perfil de riesgo: una vez que hayas determinado a qué riesgos estás expuesto y por qué, podrás elaborar un plan de acción bien meditado para minimizar el impacto incluso de las amenazas más graves.
Evaluación de los controles y herramientas de seguridad existentes: De una forma u otra, todas las empresas cuentan con un sistema de seguridad. Las evaluaciones de riesgos de TI te permiten evaluar tu estrategia y tus herramientas de seguridad, y determinar su eficacia frente a las amenazas a las que está expuesta tu empresa. De este modo, podrás identificar qué aspectos deben mejorarse en tu empresa y qué herramientas de inteligencia sobre amenazas serían las más adecuadas.
Menos tiempos de inactividad: La productividad se ve afectada negativamente por los tiempos de inactividad de los servidores y las aplicaciones. Las evaluaciones de riesgos no solo sirven para identificar riesgos de seguridad, sino también para supervisar el estado y el funcionamiento de los dispositivos. El objetivo es poder actualizarlos y mejorarlos periódicamente, reduciendo así el tiempo de inactividad que sufre una organización.
Ayuda a crear políticas sólidas: Las evaluaciones de riesgos pueden servir como una base valiosa para crear políticas de seguridad sólidas que sean fáciles de aplicar, se adapten a las necesidades de tu organización y garanticen una seguridad más completa.
Control de costes: Realizar evaluaciones de riesgos periódicas también te permitirá saber dónde recortar gastos y dónde concentrar los recursos. Con las soluciones informáticas adecuadas, podrás optimizar tu presupuesto de TI, obtener un mayor retorno de la inversión y garantizar una mayor seguridad.
Garantizar el cumplimiento normativo: Cada organización debe cumplir con la legislación en materia de seguridad de datos del país, las regiones y el sector en los que opera. El Gobierno y los organismos reguladores promulgan nuevas normativas con frecuencia, por lo que mantenerse al día y cumplir con ellas puede resultar complicado. Realizar evaluaciones de riesgos de TI puede garantizar que su infraestructura y sus procesos cumplan siempre con la legislación. Además, el cumplimiento normativo total puede aumentar sus posibilidades de que la aseguradora acepte su reclamación en caso de que se produzca una brecha de seguridad.
¿Con qué frecuencia se deben realizar evaluaciones de riesgos informáticos?
Las evaluaciones de riesgos informáticos deben realizarse periódicamente y siempre que un factor externo o interno importante justifique una reevaluación. A continuación se indican algunas situaciones y momentos en los que es necesario realizar evaluaciones de riesgos.
Anualmente: Las evaluaciones de riesgos informáticos deben realizarse al menos una vez al año y deben planificarse de tal forma que el informe de la evaluación esté disponible durante las auditorías externas. De este modo, si te sometes a una auditoría por parte de un organismo regulador, dispondrás de la documentación necesaria.
Cambios en las políticas gubernamentales: Debes realizar una evaluación de riesgos de TI cada vez que se produzca un cambio significativo en los requisitos de una política, con el fin de seguir cumpliendo con las nuevas leyes y normativas.
Un incidente grave de seguridad a escala mundial: La aparición de incidentes de ciberseguridad a gran escala se ha convertido en algo habitual. Tras cualquier incidente grave de ciberseguridad, las empresas deben evaluar su infraestructura informática y asegurarse de que están protegidas.
Cambios en los procesos internos de la empresa: La cultura laboral sigue evolucionando a nivel mundial. Debido a la pandemia de la COVID-19, el teletrabajo se ha convertido en la norma, y las empresas están explorando ahora entornos híbridos. A medida que cambian las necesidades de su empresa, su infraestructura de TI debe actualizarse y diseñarse en consecuencia. En resumen, cualquier cambio en las estructuras, operaciones o departamentos de su empresa, así como cualquier problema relacionado con un incidente de seguridad o con el cumplimiento normativo, justifica una evaluación de riesgos informáticos. Esto garantizará que todas las actualizaciones y nuevas incorporaciones a su infraestructura informática se realicen de forma segura.
¿Quiénes deberían participar en una evaluación de riesgos?
Las empresas deberían contar con un comité o un equipo que recabe las opiniones de los distintos departamentos, directivos y empleados antes de elaborar un plan de evaluación de riesgos. La participación de los altos directivos en el comité permitirá realizar una mejor evaluación de riesgos y agilizar las actualizaciones y mejoras. En esencia, el equipo de evaluación de riesgos estará formado por personal de TI y técnicos que conozcan cómo se almacena y se comparte la información en la red, y que cuenten con los conocimientos técnicos necesarios para diseñar un marco de evaluación de riesgos.
A veces, las pequeñas y medianas empresas (pymes) carecen de los recursos o los conocimientos necesarios para llevar a cabo un análisis exhaustivo de riesgos, por lo que contratan a expertos externos, como los MSP o los MSSP, para que evalúen los riesgos informáticos y les proporcionen herramientas integrales de ciberseguridad con el fin de mitigar las ciberamenazas.
¿Cuáles son los tipos de riesgos informáticos?
La infraestructura informática es la columna vertebral de una organización, y su seguridad y eficiencia son fundamentales para garantizar la continuidad y el crecimiento del negocio. Sin embargo, ninguna infraestructura puede estar protegida al 100 % frente a los riesgos. Veamos algunos riesgos informáticos habituales.
Fallos de hardware y software: El fallo puede deberse a la corrupción de los datos, a daños físicos en los dispositivos o al desgaste de los mismos. Los errores en los sistemas de copia de seguridad también pueden provocar la pérdida de datos.
Error humano: puede deberse a un procesamiento incorrecto de los datos, a una eliminación descuidada de los mismos o a la apertura accidental de archivos adjuntos de correo electrónico infectados.
Amenazas internas: Los empleados pueden borrar accidentalmente información empresarial crítica, compartirla en redes no seguras, hacerla pública o incluso robar datos y venderlos en la dark web para ganar dinero rápido.
Malware y virus: Los ciberdelincuentes utilizan virus y malware para tomar el control de los sistemas informáticos y las redes e interferir en su funcionamiento, con el fin de dejarlos inoperativos.
Correo electrónico de phishing: Alrededor del 80 % de los profesionales de TI afirman que se enfrentan a un aumento significativo de los ataques de phishing en 2021. El phishing es un tipo de ataque de ingeniería social en el que los autores de las amenazas utilizan mensajes que parecen legítimos para engañar a los usuarios y que estos faciliten su información personal o las credenciales de sus cuentas, o bien descarguen archivos maliciosos en sus ordenadores.
Hacking: Método de ciberdelito mediante el cual los delincuentes intentan acceder al sistema de un usuario y utilizar el dispositivo para llevar a cabo diversas actividades malintencionadas, como paralizar las operaciones empresariales, robar información, realizar espionaje corporativo o exigir un rescate, por citar algunas.
Infracciones de seguridad: puede tratarse de una intrusión en los sistemas digitales de una empresa o de una invasión física de sus instalaciones con el fin de sustraer información.
Desastres naturales y provocados por el hombre: los actos terroristas, las inundaciones, los huracanes, los incendios y los terremotos son sucesos que pueden comprometer físicamente la infraestructura de red de una empresa y la integridad de sus bases de datos.
¿Qué ocurre si no se realiza una evaluación de riesgos?
Las consecuencias de no realizar una evaluación de riesgos de forma proactiva pueden ser graves. Saltarse este paso puede acarrear consecuencias nefastas tanto a nivel operativo como financiero, lo que puede derivar en una catástrofe total. No llevar a cabo una evaluación de riesgos informáticos puede dar lugar a:
Multas: No realizar evaluaciones de riesgos aumenta tu vulnerabilidad ante las amenazas. La gestión de riesgos no debe tomarse a la ligera, ya que no aplicarla puede poner en peligro no solo los datos de tu empresa, sino también los de tus clientes. En caso de que se produzca un incidente, es seguro que te impondrán cuantiosas multas reglamentarias.
Insatisfacción de los clientes: cuando tu infraestructura informática está obsoleta y no es segura, los plazos de ejecución de los proyectos se alargan y la calidad de estos se ve mermada. Como consecuencia, perderás clientes y sufrirás pérdidas de ingresos.
Pérdida de datos: La pérdida de datos puede deberse a la falta de funciones adecuadas de almacenamiento, intercambio y copia de seguridad de los datos. Una infraestructura de seguridad deficiente también puede dar lugar al robo de datos, y no disponer de copias de seguridad puede suponer el fin definitivo de tu empresa.
Oportunidades perdidas: La única forma de mantenerse por delante de la competencia es estar al día de los avances tecnológicos. Cuando estalló la pandemia, las empresas que ya contaban con una infraestructura digital tuvieron ventaja frente a aquellas que tuvieron que apresurarse a adoptarla. Es más fácil conseguir más clientes cuando se cuenta con un sistema informático moderno y actualizado.
Pérdidas económicas: Una infraestructura vulnerable es un terreno propicio para los ciberdelincuentes. En 2021, una filtración de datos supuso un coste medio de 4,24 millones de dólares, lo que supone un aumento del 10 % respecto a los 3,86 millones de dólares de 2020; se trata del mayor incremento porcentual interanual de los últimos 17 años.
Pérdida de reputación: El perjuicio económico no es la única consecuencia de los incidentes de ciberseguridad. El daño a la reputación también supone un problema.
¿Cómo se lleva a cabo una evaluación de riesgos informáticos?
Llevar a cabo una evaluación de riesgos informáticos puede resultar engorroso debido a su alcance y a la magnitud del trabajo que conlleva. Para realizar una evaluación de riesgos informáticos adecuada, es necesario seguir los siguientes pasos:
Identificar amenazas y vulnerabilidades
El primer paso debería consistir en identificar y corregir las vulnerabilidades de los activos críticos. Crear un perfil de riesgo para cada activo informático podría ser factible para una pequeña empresa, pero para organizaciones con cientos de miles de activos, la tarea es prácticamente imposible. En tales casos, las empresas deberían clasificar los activos en función de su importancia para la continuidad del negocio. Además, es importante evaluar a qué amenazas es más susceptible cada activo.
Evaluar el impacto y la probabilidad
Además de evaluar las posibles amenazas para la información, los datos y los dispositivos de tu empresa, también debes determinar qué repercusión financiera podría tener un incidente en tu organización. Al evaluar los distintos riesgos y clasificarlos según su gravedad, debes tener en cuenta también el coste que supone mitigar esa amenaza. Asimismo, es importante clasificar las amenazas en función de la probabilidad de que se produzcan. Comprender estos factores es fundamental para diseñar un plan de mitigación eficaz.
Determinar el nivel de prioridad del riesgo
La priorización de riesgos indica que los riesgos importantes deben abordarse antes que los de menor importancia. Una vez completados los pasos anteriores, sabrás a qué tipo de amenazas se enfrentan tus sistemas informáticos críticos. La pérdida de datos —incluida la información de carácter personal de tus clientes, las patentes o los planes críticos de expansión empresarial— puede resultar más perjudicial para tu negocio que unas pocas horas de inactividad del servidor. Si tu empresa se dedica al sector financiero o está en contacto directo con los clientes, incluso unos pocos minutos de inactividad podrían ser desastrosos.
Definir «medida de mitigación»
Una vez identificados los riesgos, el siguiente paso es decidir qué controles de seguridad serían necesarios para evitar que estas amenazas se materialicen. En el mundo actual, la ciberseguridad —o la falta de ella— representa el mayor riesgo para las empresas. Conocer las amenazas a las que se enfrenta su negocio puede ayudarle a diseñar una configuración de seguridad que resulte más eficaz. Esta etapa también implica determinar si su empresa cuenta con la capacidad interna para protegerse frente a los riesgos identificados o si necesita asociarse con una organización de seguridad externa, como un proveedor de servicios gestionados (MSP) o un proveedor de servicios de seguridad gestionados (MSSP).
La mitigación de riesgos consta de tres pasos secundarios:
- Prevención de riesgos: la aplicación puntual de parches en las aplicaciones y los sistemas operativos, junto con el uso de las herramientas de seguridad adecuadas —como antivirus, antimalware, cortafuegos y sistemas de detección de intrusiones—, puede ayudar a prevenir los ciberataques.
- Mitigación de riesgos: Los ciberdelincuentes son más sofisticados que nunca, e incluso las mejores herramientas a veces no logran detectar un ciberataque. Los planes de mitigación de riesgos establecen las políticas y los procedimientos que orientan a los técnicos y a los empleados sobre cómo actuar ante un incidente de seguridad y cómo contener sus efectos negativos lo antes posible.
- Recuperación: Se trata de una fase esencial que determina la rapidez y la eficacia con las que una empresa es capaz de reanudar su actividad tras una violación de la seguridad. En esta fase, es necesario recuperar los datos y la información de diversas ubicaciones, tanto dentro como fuera de las instalaciones, al tiempo que las operaciones empresariales deben continuar en un entorno seguro.
Documentar y comunicar los resultados
La elaboración de un informe de evaluación de riesgos es el paso final para ayudar a la dirección a tomar decisiones sobre presupuestos, políticas y procedimientos. Durante cada ciclo de evaluación de amenazas o riesgos, el informe debe describir el impacto y la probabilidad de que se produzca la amenaza, así como las recomendaciones para controlar las amenazas o los riesgos.
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